Curso: “COMUNICACIÓN NO-VIOLENTA O AUTÉNTICA”

Jeannette Claessen

Jeannette Claessen

Del 22 al 24 de Octubre

Viernes: de 18.00 a 20.30

Sábado: de 10.00 a 12.30
de 15.00 a 17.30
de 18.00 a 20.30
Domingo: de 10.30 a 13.00

Dirigido por Jeannette Claessen

En este curso nos conectamos con nuestro deseo de estar en paz con nosotros

mismos y con la gente que nos rodea. A través de meditación, diferentes tipos

de ejercicios y algo de teoría, nos acercamos a una forma de comunicación

abierta, que proporciona espacio y alegría.

Trabajamos a base del modelo de comunicación desarrollado por el psicólogo

Norteamericano Marshall Rosenberg, añadiendo a su teoría aspectos de la ética

budista y ejercicios elaborados por maestros como Thich Nhat Hanh, Joseph

Goldstein entre otros.

“La magia de la palabra bien elegida puede herir o bendecir. El poder de la

palabra puede romper, sanar, crear o destruir. Guiada con el silencio, con

el secreto y el misterio, la carga simbólica de la palabra permite que

hagamos florecer el amor o despertar el odio.

Griots son las personas de palabra, la palabra que lleva a las personas a

estar en equilibrio consigo mismas y con la sociedad, pero que también

puede crear caos.

Si hay algo que las personas tenemos en común, es la palabra, la capacidad

de nombrar, compartir, registrar y soltar.

Con el ser humano y la palabra hablada, la fantasía nació junto con la

mentira y la confusión.

Si no controlas tus palabras, no puedes controlarte ni a ti mismo ni a tus

emociones. A veces una palabra tiene que guardarse en la campanilla y no

formarse en la boca y ser pronunciada por la lengua. El ser humano cuya

campanilla no puede contener la palabra, no tendrá éxito en esta vida.”

De: Kaurischelpen en kamelen

Een reis naar de verten van de verbeelding

Jan kees van de Werk

Lo que la Comunicación significa para mí

La palabra comunicación proviene del latín ‘comunicare’, que significa

‘crear comunidad’. Me gusta este significado de la palabra ‘comunicación’,

porque creo profundamente en la capacidad humana para construir una

comunidad. Para mí, este significado crea espacio para la posibilidad del

crecimiento personal y además, para aprender a vivir y a trabajar de una

manera pacífica y significativa.

En el pasado, dificultades en mi trabajo y en mi vida personal, resultado

de una comunicación pobre e inadecuada, me habían dejado un sentimiento

de impotencia. En consecuencia, hace casi 15 años decidí que estudiaría y

trabajaría con formas de comunicación que respeten las diferencias y que

estimulen la expresión de sentimientos y pensamientos, una forma de

comunicación que le dé a las personas el poder de tomar responsabilidad

sobre sus propias vidas.

Como mencioné en el texto anterior, la comunicación es un medio muy

poderoso, que puede crear efectos opuestos, tanto en grupos pequeños

como en la sociedad en conjunto.

Así pues, aprender sobre la comunicación es una manera muy práctica de

evitar conflictos y de contribuir a un modo de vida más pacífico.

“ Si hay algo que las personas tenemos en común, es la palabra, la

capacidad de nombrar, compartir, registrar y soltar” dice el texto.

La comunicación puede:

incluir excluir
invitar rechazar
crear respeto crear falta de respeto
crear compasión crear odio
crear comprensión crear incomprensión y charlatanería
unir dividir
sanar herir

Nombrar es la capacidad de dar palabras a los sentimientos y a las

emociones, haciendo “visible” lo que es invisible, hasta que se puedan

compartir. Compartir implica que lo que expresamos se oye y se ve tal cual

es, sin comentarios, sin juicios. En este sentido, compartir puede ser de

gran ayuda para superar los sentimientos de soledad y puede crear una

base para la acción común. Registrar es la capacidad para crear

compromisos o buscar términos en común. Puede crear seguridad y

claridad si los participantes se suscriben a las reglas de una base en

particular y adherirse a las normas y a los valores en los que se basa el

grupo.

Si las conexiones entre dos personas o dentro de un grupo han crecido y

se han hecho demasiado fuertes, entonces es necesario hacer que se

pierdan de nuevo. La comunicación se convierte en un medio de

investigación, dando palabras a los distintos sentimientos de cada

participante y actuando así, alterando la perspectiva del contexto. Con

este acto, el proceso comienza de nuevo.

Para mí, la comunicación tiene que ver con una profunda necesidad de

expresar lo que siento, pienso y necesito y también para saber cómo se

sienten, lo que piensan y lo que necesitan las personas con las que vivo y

con las que trabajo. Tiene que ver con la conexión, con el contacto de

corazón, con el respeto, con el reír y con el llorar, con la vida. Tiene que

ver con la autenticidad, con ser quien soy y con sentir la energía de las

demás personas, que son quienes son.

Energía burbujeante… Esto es lo que significa la comunicación para mí.

La Comunicación no violenta

Hace algunos años, oí hablar por primera vez de Marshall Rosenberg y de

su modelo de comunicación no violenta. Leí su libro y uno de sus ejemplos

me emocionó realmente.

Marshall Rosenberg estaba en la recepción de un congreso. Se unió a un

grupo de hombres y uno de ellos hablaba y hablaba… Los demás

escuchaban, se aburrían, se mostraban inseguros, sin mucho interés.

Llegados a cierto punto, Marshall Rosenberg interrumpió al hombre que

estaba hablando, diciéndole a todo el grupo algo como: “ No sé cómo

vosotros os sentís, pero yo me siento frustrado. Vine para unirme al grupo

y compartir experiencias sobre el congreso. Siento la necesidad de estar en contacto con vosotros, pero todo lo que siento ahora es distancia y

esto me hace sentir solo.” Silencio… Unos pocos minutos después, el

hombre que estaba hablando dijo: “Reconozco lo que estás diciendo.

Siento la misma necesidad, pero no sé cómo lo hice, que empecé a hablar y

a hablar…” Entonces el grupo entró en una conversación interesante,

compartiendo sus experiencias.

Este ejemplo me emocionó, porque he experimentado tantos sentimientos

de soledad, especialmente cuando estaba en grupo, mientras que la

conversación seguía y seguía y sin que la gente realmente compartiera.

Sintiéndome yo misma incapaz de cambiar la situación, o demasiado

asustada para hacerlo. Con falta de valentía, esa valentía que hizo que

Marshall Rosenberg actuara así. También yo quería aprender cómo ser

valiente en las conversaciones.

Así que, poco a poco, leí más y empecé a ponerlo en práctica. Primero,

analizaba la manera en que los demás se comunicaban (!!!!!), pero más tarde

también analizaba mi forma de actuar en un grupo. Tenía que llegar a la

conclusión de que no estaba siendo responsable de mis propias

necesidades en este tipo de situaciones. Me puse en práctica y conseguí

hacer ajustes en mi modo de comportamiento. El trabajo de formación que

terminé también estaba relacionado con este tema.

Pero vivir y trabajar durante un año en O Sel Ling, Centro Budista de

Retiros me hizo realmente consciente de las profundas implicaciones de

una “buena” o “mala” comunicación, así como de mi propio y particular modo

de hablar. Entonces, decidí profundizar el tema de la comunicación con

Authenta, el centro holandés para la comunicación auténtica y no violenta

en La Haya. Ahora, “estoy vendida”.

Marshall Rosenberg desarrolló un modelo para comunicación no violenta,

que consta de 4 etapas:

· Observación: observar realmente e investigar una situación sin juicio,

análisis, interpretación, generalización, etc.

· Reconocer y expresar sentimientos, intentando evitar los cuasi

sentimientos, que en realidad son pensamientos que se expresan como si

fueran sentimientos.

· Reconociendo y expresando necesidades, sin mezclarlas con una

estrategia.

· Expresar una solicitud, con la apertura de aceptar tanto una respuesta positiva como negativa.

La base de estas cuatro etapas es la compasión, que se puede definir como

la curiosidad hacia los propios sentimientos y necesidades y hacia los de la

otra persona aquí y ahora, sin querer cambiar nada.

La aceptación subyacente a este modelo es que cada persona es

responsable de sus propios sentimientos, pensamientos y necesidades.

Aunque el modelo empieza con el reconocimiento y la toma de

responsabilidad de los propios sentimientos y necesidades, Rosenberg

aconseja que pongamos en primer lugar a la otra persona. Solamente, por

supuesto, ¡si esto es realmente posible en la situación dada!

Así que, cuanto más capaz seas de escuchar a la otra persona y de

reconocer sus sentimientos y necesidades, más conflictos podrás evitar.

Aplicar este modelo, por tanto, contribuye a la conectividad pacífica, a

crear respeto y apertura. Visto así, el modelo está concebido para

desarrollar la paz.

Authenta hace la distinción entre comunicación auténtica y no violenta,

aplicando el modelo de Rosenberg en unas situaciones bien descritas y

utilizando la comunicación auténtica de manera menos formal en todas las

demás situaciones. Para Authenta, el aspecto más importante de la

comunicación es crear espacio, invitando a las personas a expresarse a sí

mismas de un modo auténtico, original, creativo. Esto en realidad puede

considerarse como una verdadera necesidad humana. Authenta quiere

crear la libertad como la condición incondicional para la búsqueda de la

plenitud… De hecho, se podría decir que Authenta se centra en la

intención con la que las personas se comunican entre sí, mientras que

Rosenberg se centra en un uso más restringido de este modelo.

Budismo

Cuando llegué a Ö.Sel.Ling, un Centro de Retiros Budista Tibetano, en

Sierra Nevada, Andalucía, una de las primeras cosas que me dijeron fue

que se esperaba que, todos los que viven allí, aceptaran los cinco votos

laicos:

· No matar

· No robar

· No tomar alcohol o intoxicantes

· No tener conducta sexual incorrecta

· No mentir

Estas cinco reglas me parecieron muy prácticas y lógicas, así que no les

presté mucha atención. Pero más tarde, cuando empecé a estudiar Budismo a un nivel más profundo, descubrí que forman parte de un sistema

ético muy elaborado y extenso, y cuanto más leía sobre la ética budista,

más me gustaba.

Pero déjenme intentar situar esta ética dentro de una teoría budista más

amplia. Basada en las cuatro nobles verdades (el sufrimiento existe, el

sufrimiento tiene una causa, el sufrimiento se puede acabar, hay un

camino que conduce al fin del sufrimiento y de sus causas). Buda, en su

época, desarrolló una teoría y una práctica para que la humanidad

experimentara felicidad y erradicara el sufrimiento.

Aunque la teoría budista es muy compleja y detallada, se podría decir que

uno de los aspectos centrales del budismo es la necesidad de combatir el

ego, que causa todo tipo de problemas e infelicidad con su aferramiento,

ansia, volición y deseo. El ego quiere obtener beneficios, placer,

reconocimiento , alabanzas y quiere evitar la pérdida, el dolor, la crítica y

la vergüenza.

Los denominados ocho intereses/preocupaciones mundanos, son la causa

de la insatisfacción, creando una jornada interminable para las personas,

buscando lo que uno quiere y evitando lo que uno no quiere.

Para erradicar este sufrimiento repetitivo, Buda elaboró el Noble Óctuplo

Sendero, que contiene los siguientes aspectos:

· Habla correcta ética: motivación y acción

· Acción correcta

· Modo de vida correcto

· Esfuerzo correcto concentración: desarrollo de la mente y

· Consciencia correcta meditación

· Concentración correcta

· Pensamiento correcto sabiduría: modo de comprender cómo son

realmente las cosas; estudio

· Visión correcta

Según la ética budista, la concentración y la sabiduría son de igual

importancia y cada una se debe desarrollar a expensas de la otra. Acción,

meditación y estudio van juntos y se refuerzan el uno al otro, empezando

por la ética como la base de todo.

Es interesante hablar y pensar sobre todos estos aspectos, pero por

ahora me concentraré en el habla correcta, que está considerada dentro

del Budismo como un medio muy importante.

Según el Budismo, “el habla correcta” consiste en una serie de aspectos positivos que tienen que ser desarrollados y en una serie de aspectos negativos que tienen que ser evitados.

Analizando mi propia comunicación y la de otras personas, es sorprendente

cuántas formas negativas usamos, inconscientemente y sin la intención de

dañar, no a nivel burdo, sino en los aspectos más sutiles de la comunicación.

No obstante, aunque no se quiera, el efecto es en muchos casos, el contrario.

Como he mencionado previamente, uno de los aspectos centrales del

Budismo es combatir el ego, intentar cambiar nuestra conducta y nuestra

actitud normalmente egocéntricas. Una de las formas de hacerlo es

concentrándose en la otra persona, intentando evitar juicios y en su lugar,

mirarlo/la con compasión, sin querer cambiarla o cambiarlo, sino siendo

compasivo sea cual sea su actitud, ¡lo que no significa que se deba aceptar

todo tipo de comportamiento!

Concentrándonos en las formas positivas de comunicación, el Budismo es

una filosofía que desarrolla la paz.

Otro aspecto central dentro de la filosofía budista tiene que ver con el

karma, que significa acción y que se refiere a todas las acciones

conscientes de los seres humanos, en las áreas físicas, mentales y

verbales de la vida. El Dalai Lama explica el karma en su libro “El universo

en un solo átomo”: ‘Las intenciones dan como resultado acciones que a su

vez tienen como resultado aspectos que condicionan a la mente a ciertos rasgos e inclinaciones que pueden servir de estímulo para posteriores

intenciones y acciones”.

Explicado brevemente, los pensamientos y las acciones positivas crean

huellas positivas en esta vida y en las futuras; los pensamientos y las

acciones negativas crean huellas negativas para esta vida y para las

futuras. Por tanto, la motivación y la intención son muy importantes en la

filosofía budista, así como la responsabilidad. ¡El único ser que es

responsable de la felicidad y de la infelicidad es uno mismo!

Conclusión

Así pues, podemos concluir que la Comunicación no violenta y el Budismo

encajan muy bien. La Comunicación no violenta o auténtica es un método

que invita a que las personas conecten con sus propias percepciones,

sentimientos y necesidades y con las percepciones, sentimientos y

necesidades de los demás, con el fin de intercambiar lo que realmente

importa en una determinada situación. Compartir en este nivel más

profundo, que toca los aspectos relacionales de la comunicación y que evita

las discusiones en su contenido, contribuye a un entendimiento real. Crea

una base para la compasión con uno mismo y con las demás personas y por

tanto, con el mundo más amplio en el que vivimos.

La Comunicación no violenta o auténtica es un método muy práctico,

basado en una amplia y profunda visión del mundo. La diversidad y la

aceptación de las diferencias son sus aspectos clave. Así pues, sirve de

estímulo para el respeto y la compasión, que son ingredientes importantes

para la paz.

El Budismo se puede concebir como una filosofía, una religión, una

psicología y una visión del mundo. Tiene una visión muy amplia de todos los

diferentes aspectos de la vida. Desarrollar la mente con el fin de crear

felicidad y evitar sufrimiento es el objetivo del Budismo. Según el

Budismo, la capacidad del ser humano para el cambio es ilimitada y abrir la

mente se concibe como una condición importante para una comprensión

real de la verdadera naturaleza del mundo.

Desarrollar la mente crea espaciosidad y para mí, esto está relacionado

con los aspectos de creación del espacio desde la perspectiva de la

Comunicación no violenta de Authenta.

Aunque se han escrito miles de textos y libros de temas teóricos y

filosóficos, el Budismo es también muy práctico y tiene muchos ejercicios

para poner en práctica la compasión, la atención plena, la concentración y

la ecuanimidad. Este último aspecto, que significa la habilidad para

observar a las situaciones y a las personas con una mente abierta, que se

involucra y se compromete pero sin juicio ni aferramiento, es un aspecto

importante de la educación budista. Está fuertemente relacionada con el

énfasis en la superación del esquema correcto-incorrecto dentro de la

Comunicación no violenta.

Para mí, la Comunicación no violenta o auténtica es un método muy útil para

concretizar uno de los aspectos éticos del Budismo, el aspecto del “habla

correcta”. Como se ha explicado previamente, se relaciona con varios

conceptos clave del Budismo. En mi propia vida, experimento a diario los

efectos positivos de ser compasiva, respetuosa y de tener apertura

mental. También experimento la felicidad relacionada con la espaciosidad,

basada en ser honesta y abierta sobre lo que necesito y basada en la

escucha y en la acción sobre los sentimientos y las necesidades de los

demás.

Esto significa que siento más profundamente el impacto negativo del

enfado, que en el Budismo se concibe como una de las emociones más

perturbadoras. Dentro de la filosofía de la Comunicación no violenta o

auténtica, el enfado se concibe como una emoción negativa y ruinosa que

se puede evitar, hablando en una etapa temprana sobre los sentimientos y

necesidades de cada uno.

Aunque el Budismo pone más énfasis en trabajar sobre el egocentrismo

humano para erradicar el enfado, creo que reconocer los propios

sentimientos y necesidades puede ayudar a lograrlo.

Yo misma, de algún modo, ¡soy más feliz y más pacífica al poner en práctica

el Budismo y la Comunicación no violenta o auténtica!

Junio 2009

Este texto fue escrito para un seminario internacional del Movimiento

Graal, que tuvo lugar en Portugal en julio 2009.

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